No madrugamos ya que por la previsión que hay de lluvias (parará de llover hacia las 14:00 a 15:00 horas) saldremos tarde, cuando pare de llover, para eso hemos adelantado algo de etapa el día anterior.
¡¡¡QUE DESAYUNO!!!, a las 9:30, más que desayuno es un almuerzo. Panecillos, tortilla de patata, paté, fuet, jamón serrano, queso, etc. etc. y estoy solo. Me hago 2 bocadillos para llevar, me como otros 2, y como tienen MIEL, me hago
los croissants rellenos de miel y de nocilla.
Más tarde escribo un rato en el bar, viendo como tras los cristales sigue lloviendo, y cuando despeja algo, se observa la nieve en las cimas de las montañas que tenemos enfrente y tendremos que pasar por la tarde.
A las 13:30 decidimos Lluis y yo comer algo, y aunque íbamos a comer pizza, nos informa David (el cocinero) que va a hacer macarrones al estilo de México, por lo que decidimos comernos el suculento plato acompañado de una botella de vino tinto, con posterior carajillo.
A las 15.35 decidimos iniciar la ruta y a medida que vamos tomando altura vamos viendo las laderas y las cimas de las montañas cercanas cubiertas de nieve.A las 17:50 llegamos al refugio, con todos los alrededores blanqueando en toda su superficie.
Como en todos los refugios, dejamos las botas a la entrada y nos ponemos sus zapatillas, para registrarnos a continuación. Lluis se pide una cerveza pero no tengo tanta sed y comparte un poco de la suya.
La señora nos informa que hay ducha pero NO con agua caliente, CON EL FRÍO QUE HACE¡¡
Quiero ir a dar un paseo por el estany de les Truites y me acompaña Lluis. Al regreso, ya que no hay WIFI, escribo un rato mientras hay luz natural, porque estamos solos (debido al tiempo, las reservas que tenía han cancelado) y hay que ahorrar.

Nos ha tocado una habitación de 3 literas, por lo que Lluis y yo ocupamos la parte de bajo y el resto ocupa la parte de arriba. Me preparo la cama con una manta en la parte de abajo y otra para arriba. Espero que haya suficiente.Para cenar solo somos los dos, para el resto un YATECOMO¡¡
Nos pone una sopa vegetal muy caliente y riquísima de la que repito y de segundo una butifarra grande con judías verdes y un poco que queso, teniendo para postre, compota de manzana y nos ha puesto un pequeño porrón de vino.
Haciendo la digestión de esta suculenta cena y como a las 22:00 se apagan las luces, hay que acostarse con el calor que produce la estufa que hay en el comedor.
A cierta hora de la noche me cambio de camiseta ya que tengo calor, pero hacia las 2:30, me entra frío, por lo que aprovechando una vuelta al baño, al regreso veo una habitación abierta (antes no estaba) con mantas, por lo que me agencio una y entonces me siento muy bien, por lo que entonces duermo de maravilla

No hay comentarios:
Publicar un comentario