martes, 4 de febrero de 2014

ECUADOR REGRESO-GENERALIDADES 1-2-14

Llegada a Madrid y María y Nacho recogen rápidamente las mochilas para poder coger el primer bus que les lleve a su  Valladolid de residencia. Las nuestras tardan más y no llegamos a coger el bus de las 10:30 que Víctor ha visto por internet, así es que salimos del el metro y de la estación de buses y vamos a almorzar a un bar cercano un buen bocata de tortilla de patata con una coca y una copa de buen vino, con un bombón y un carajillo de anís para celebrar la llegada. A las 12:00 sale el bus dirección Valencia, por 26,80 Euros, cada uno, con parada de 25 minutos a mitad del trayecto y llegada a las 16:30 a Valencia.
GENERALIDADES:
--El transporte en Ecuador es barato y hay muchas opciones, por lo que alquilar un carro no resulta muy rentable, aunque hay lugares de difícil acceso que pueden requerir un alquiler, como la zona de Tandayapa; lo intentamos pero en las compañías importantes resultaba muy caro y en las asequibles estaban en las afueras de Quito y para recoger el coche, traerlo a la zona, ir a devolverlo, y en estas compañías había limite de Km., y debido a la falta de tiempo que teníamos, al final desistimos del intento.
--Los autobuses internos de Quito (trolebus, metrovía, etc.,) cuestas 25 centavos y prácticamente cruzas la ciudad, aunque la educación a la hora de entrar y salir es el que más empuja.
--El transporte entre ciudades y poblaciones es constante y barato, por regla general viene a salir a 1 $ y poco por cada hora de trayecto (En la zona de Coca no es así) y te van invitando a subir aunque en algún momento tengas que ir de pie ya que va todo lleno. Para bajar del autobús, aunque no tenga parada en ese lugar, tienes que decirle al conductor o al cobrador "GRACIAS" y al momento te para o le indicas el lugar.
--OJO CON LA INFORMACIÓN QUE TE DA LA GENTE. No hay que fiarse mucho de las informaciones que te da la gente, es preferible informarse en el lugar que te ha de hacer el servicio ya que si preguntas en otros lugares o a otras personas, quizá por hacerse los entendidos y conocedores, te informan pero erróneamente: Nos informaron en 2 lugares distintos de los autobuses de Zamora a Loja, unos nos informaron que había autobuses cada media hora, sin indicar nada más; otros que por la mañana si, pero a mediodía no, ninguno de los dos nos informó correctamente.
--Si comes donde ellos y como ellos no es caro: Desayuno compuesto de: Jugo de frutas, bollo (puede ser con queso o jamón york) huevos al gusto (revueltos, duros, semi) y café con leche, viene a costar entre 2 y 3 $. Almuerzo compuesto de: sopa (de gallina, carne, pollo, verduras) y un segundo de pollo (pechuga, muslo o trozos) o pescado, o carne, con arroz, algo de ensalada o verduras y menestra (no son verduras, sino lentejas) con jugo u otra bebida viene a salir por 4, 5 o 6 $ y la merienda viene a ser lo mismo que el almuerzo en los ingredientes y el precio.
--La cerveza viene a costar 1,5 $ en los restaurantes, 1 $ en los kioskos y 2,5 o 3 en las islas. El vino es carísimo. Una botella de vino chileno costó 27 $.
--Tienes que negociar los taxis, aunque en los hoteles, bares y tiendas te informan de cuanto más o menos debes de pagar, aunque hay que estar al loro ya que de lo contrario te la pegan. Normalmente no tienes que darles prisa, ellos de por sí ya van "follaos", lo mismo que los conductores de autobuses.
--Las personas en el transporte, sobre todo en la ciudad, suele ayudarte con las paradas, hasta el punto de acompañarte o indicarte cuantas te quedan.
--Cuando les preguntas algo que, por lo que sea (hablar deprisa, con otras palabras, con otro acento, etc.,) no te entienden, se ponen nerviosos y se les ve molestos, incómodos, si pueden se van. Y por este motivo (cosa rara por estas zonas) no son muy dados a ayudarte cuando lo necesitas, el sentido del turismo y del turista no es su fuerte.



ECUADOR ATLANTA 31-1-14


Dormir en una buena cama se ha notado y además Víctor se encuentra mejor. Salimos alrededor de las 10:00 y tras dejar las maletas en consigna en el Windsor Hotel, volvemos en bus al aeropuerto ya que hay mejor combinación para llegar al centro.  Aquí compramos una tarjeta de ida y vuelta al centro en un tipo de metro hasta la parada  de Pechtree Centre.

  
Salimos al exterior, a las calles que aún conservan algo de nieve y en algunos tramos hielo y nos dirigimos  hacia el lugar donde se encuentra el Georgia Aquarium, en la Baker Street 225, pasando antes por un parque donde Víctor, ya comienza a disfrutar de su tema, ha visto un mirlo americano y otros pájaros, sobre todo uno rojo que cuando luce al sol es precioso, con su cresta y su porte.


 Vamos a una cafetería para hacer un poco de “americano” y comprarnos un café con leche grande, en un vaso térmico más grande que los de Cola-Cola y nos lo tomamos en el parque, viendo pajaricos.


Damos una vuelta más y decidimos entrar en el GEORGIA AQUARIUM, que, aunque se puede pagar con tarjeta, (ya no estamos acostumbrados porque en Ecuador no se podía en casi ningún sitio) pagamos en billetes dólar y terminarlos.


 La entrada son 35,95 cada uno, más las tasas 5,75, total 77,65 $. Entramos a las 12:40 y comenzamos por ver la parte de los peces tropicales, que es una parte preciosa ya que la mayoría tienen mucho y muy diverso colorido. Luego pasamos a ver el gran mundo oceánico, con sus enormes meros, rayas, águilas, mantas rayas, gran manta raya, Leopard whyipray, tiburones de punta negra, tiburón cebra, y los enormes tiburón ballena, que vaya boquita que tiene cuando le dan de comer, absorbe todo. Todo esto desde distintos puntos o ventanales en principio, luego a subidos en una cinta transportadora y al final en una gran cristalera en la que se apreciaba toda la gran “piscina” oceánica que es la mayor del mundo. 

Visitamos otra parte oceánica de cangrejos gigantes, ocelotes, otros pasillos con nutrias marinas, caballitos de mar, dragones de mar, pingüinos, medusas de varios tipos y colores y dejamos para el final, hacia las 14:30, el show de los delfines, muy bonito y casi definirlo como un musical, ya que está representado como tal. Muy bonito ya sabemos lo espectaculares y 07piruetas bonitas que hacen los delfines, solamente ellos o llevando de un lugar a otro a sus cuidadores.
Terminado el show, vamos deprisa a ver como dan de comer a tiburones, aunque solo vemos al ballena, ya que tenemos  que regresar para comer y el check-in.  Aunque Víctor dice lo que regresamos al Pechtree Centre, para hacernos un menú de hamburguesa a la parrilla con patatas, coca-cola y un helado, en lo que nos gastamos 10,20 $. 

Vamos al metro para regresar al hotel y, aunque nos han dicho que llamando a un teléfono nos enviarían las maletas a la terminal del aeropuerto del sur, tenemos que regresar al Windsor a por ellas, por lo que se desplaza Víctor mientras yo voy buscando el mostrador del check-in con Delta Airlines, que después de preguntar en 3 lugares distintos, una persona me acompaña y me indica el mostrador de Delta-KLM-Air France-Alitalia; una vez situado regreso para cuando regrese Víctor con las maletas, facturar rápidamente pero en el mostrador se complica, llamada telefónica porque hay problemas (pensamos overbooking) pero al final se arregla y pasamos los “temidos controles” que aún sin llevar nada, detectan algo en mi rodilla (me había quitado todo, hasta las zapatillas) y parece ser que era la hebilla de la cremallera. Me hacen pasar y seguimos para el embarque, a las 18:16, con salida a las 19:11 y regreso a España.
Termino de escribir en el avión de regreso una vez me he tomado un wisky “Canadian club Reserve” de 9 años. Nos vemos………
















lunes, 3 de febrero de 2014

ECUADOR VIAJE A ATLANTA 30-1-14


Hoy es día de esperanza, y a Víctor se le nota, tiene infundadas esperanzas de que  llegaremos a conectar con el vuelo de Amsterdam y/o llegaremos a tiempo al AVE con destino Valencia. 
De momento y como no hay prisas, nos levantamos relajadamente y damos tiempo a que llamen a la puerta de la habitación para preguntarnos si habíamos pedido desayuno; claro que sí, y en media hora estaremos listos en el comedor. Patricio, el dueño del hotel,  nos comenta que nos relajemos y disfrutemos, que hay tiempo para todo, que tiene que llevar a dos chicas más al aeropuerto y que a las 11:45 saldremos para allá, y que nos encarga que cuidemos cada uno de nosotros de cada una de ellas (¿).El jardín interior está muy bien.

 Aquí la ducha tambien en de alcachofa con cables como en Galápagos, y sigue dando miedo, aunque la habitación es grandísima, dos habitaciones con sus correspondientes camas de matrimonio en cada una, más sofá, TV grande, etc.







Efectúo compra de galletas saladas, cacao y chocolate para tener en las horas que nos esperan en el vuelo y los aeropuertos.
Cuando vamos a salir para el aeropuerto soy consciente de que he perdido o me deje olvidada en el taxi el forro polar de la chaqueta; le comento esto a Patricio, y sin dudarlo se brinda a llamar con su móvil al teléfono que figura en la factura del taxi que nos porteó anoche hasta el hotel, y le dice que la tiene pero que está manejando otro coche, que de 14:00 a 15:00 se pasará por el aeropuerto a entregármela. Cuando nos deja Patricio en el aeropuerto me indica el lugar donde los taxistas tienen una zona en la planta baja. Al llegar pregunto allí y me indican que no podrá ya que no es un taxista del aeropuerto y allí solo van los del aeropuerto. Intento contactar con él pero no me contesta y le dejo un mensaje en el contestador.
Vamos a hacer el check-in y a ver si tenemos suerte con los vuelos que nos asignan y las escalas que hemos de hacer. Lo primero que nos informa es que los certificados que le solicitamos de que habíamos asistido al embarque pero que el vuelo no se efectúa por motivos del tiempo en Atlanta los tiene ya preparados y envía a una persona a buscarlos a la oficina; a continuación nos informa de que salimos en el vuelo de las 14:30 y el siguiente lo tenemos desde Atlanta a Madrid directo, sin pasar por Amsterdam, pero que no puede enviar las maletas a Madrid directamente ya que el vuelo sale mañana a las 19:00 horas y tampoco puede hacernos el check-in por el mismo motivo: sale el día siguiente. Le pedimos si hay posibilidad con otra compañía y otro itinerario que podamos contactar con el AVE,  Madrid – Valencia del día 31 y aunque llama por teléfono a la persona que se encarga de este tema, no hay posibilidad de mejorar el trayecto que nos proponen. 
Por si estaba yo preocupado por pasar 12 horas en el aeropuerto de Atlanta, ahora van a ser nada menos que 22, y además de eso, hemos de recoger las maletas en Atlanta y volver a facturar las maletas en el vuelo de salida. Nos informan que el embarque comenzará a las 15:30 horas.
Una vez conocida la hora de embarque, llamo a Patricio para que vuelva a llamar al taxista que nos condujo a su hotel, para que vuelva a recordarle la entrega y la hora, y al mismo tiempo que me envíe la factura de 50 $ del Hotel el Parque, que la noche anterior no me la hizo. Me llamará en 10 minutos para informarme. En pocos minutos me informa que no le contestan al teléfono que le he dado, y le comunico el otro que figura en la factura. Como veo que esto no se va a solucionar pasivamente para mi beneficio, voy a Información turística a preguntar dónde puedo interponer una denuncia al taxista (les quitan 4,5 puntos del carnet de conducir). Me ayudan a buscar a la policía para efectuar el trámite, pero……. cuando estoy hablando con ellos y son las 14:30, aparece Patricio con la chaqueta y la factura, para entregármelas, con lo que no sigo con la denuncia y nos dirigimos a la puerta de embarque. Cuando llegamos están preguntando por los Sres. Gallego, y en concreto a Romualdo Gallego. Mi maleta ha sido selecionada  para un registro rutinario y debo acompañar a una persona de seguridad hasta el lugar donde se encuentra.
Efectúan un registro muy superficial y vuelvo con otras personas a la puerta 7 de embarque. Nuevo pase de la mochila por el control de la policía y cuando llego llaman a Victor para hacerle una revisión rutinaria de la mochila de mano. Aquí Victor está hablando con  María, una chica de Valladolid (que también estaba en el hotel), y que a su novio Nacho le han llamado, como a mí, para el registro de la maleta. Embarcamos y salimos con rumbo “to Atlanta”
A la llegada hacemos el control de pasaportes con Nacho y María, que llevan 3 meses entre Ecuador (2) y Perú (1), comentando temas de viajes y anécdotas. Luego vamos a buscar la maleta y a informarnos del vuelo  del día siguiente ya que no tenemos ningún dato y no sabemos si puede haber overbooking o tener algún problema.
 En un mostrador que indica “pregunte si tiene problemas” van a informarse María y Víctor, quedándonos platicando Nacho y yo. Después de mucho rato, nos dan la buena noticia de que dado que hay retraso en los vuelos, tenemos hotel GRATIS para esta noche. A la salida del aeropuerto nos llevará un bus hasta la zona desde donde salen  los autobuses a los hoteles, igualmente “free”. No va a ir todo mal, vamos a positivizar. 
En la zona de los autobuses a los hoteles, hay mucha confusión, ya que el nombre del hotel que nos han indicado en el papel, aparecen en la pantalla 3, uno en el norte, otro en el sur y otro que ya nos dicen que no es. Pasamos bastante rato esperando saber cual es el bus que nos corresponde, ya que cuando llega el del sur, nos dice que es el otro, y cuando llega éste nos dice que el otro. El resultado es que el hotel al que nos habían enviado está lleno y nos llevan a otro, creemos mejor, es el Windsor. La habitación impresionante, de grande y las camas casi de matrimonio, aunque no funciona el WI-FI. 
Salgo con María y Nacho a cenar pero todo está cerrado, por lo que tenemos que intentar comprar comida en Burguer King o Mac Donalds pero como si fuésemos en coche, y aun así ponen problemas y no nos venden nada. Terminamos comprando 2 hamburguesas dobles con queso y bacón para comerlas en el hotel, con un gasto de 12 $. Las compartimos y a dormir.