lunes, 3 de febrero de 2014

ECUADOR VIAJE A ATLANTA 30-1-14


Hoy es día de esperanza, y a Víctor se le nota, tiene infundadas esperanzas de que  llegaremos a conectar con el vuelo de Amsterdam y/o llegaremos a tiempo al AVE con destino Valencia. 
De momento y como no hay prisas, nos levantamos relajadamente y damos tiempo a que llamen a la puerta de la habitación para preguntarnos si habíamos pedido desayuno; claro que sí, y en media hora estaremos listos en el comedor. Patricio, el dueño del hotel,  nos comenta que nos relajemos y disfrutemos, que hay tiempo para todo, que tiene que llevar a dos chicas más al aeropuerto y que a las 11:45 saldremos para allá, y que nos encarga que cuidemos cada uno de nosotros de cada una de ellas (¿).El jardín interior está muy bien.

 Aquí la ducha tambien en de alcachofa con cables como en Galápagos, y sigue dando miedo, aunque la habitación es grandísima, dos habitaciones con sus correspondientes camas de matrimonio en cada una, más sofá, TV grande, etc.







Efectúo compra de galletas saladas, cacao y chocolate para tener en las horas que nos esperan en el vuelo y los aeropuertos.
Cuando vamos a salir para el aeropuerto soy consciente de que he perdido o me deje olvidada en el taxi el forro polar de la chaqueta; le comento esto a Patricio, y sin dudarlo se brinda a llamar con su móvil al teléfono que figura en la factura del taxi que nos porteó anoche hasta el hotel, y le dice que la tiene pero que está manejando otro coche, que de 14:00 a 15:00 se pasará por el aeropuerto a entregármela. Cuando nos deja Patricio en el aeropuerto me indica el lugar donde los taxistas tienen una zona en la planta baja. Al llegar pregunto allí y me indican que no podrá ya que no es un taxista del aeropuerto y allí solo van los del aeropuerto. Intento contactar con él pero no me contesta y le dejo un mensaje en el contestador.
Vamos a hacer el check-in y a ver si tenemos suerte con los vuelos que nos asignan y las escalas que hemos de hacer. Lo primero que nos informa es que los certificados que le solicitamos de que habíamos asistido al embarque pero que el vuelo no se efectúa por motivos del tiempo en Atlanta los tiene ya preparados y envía a una persona a buscarlos a la oficina; a continuación nos informa de que salimos en el vuelo de las 14:30 y el siguiente lo tenemos desde Atlanta a Madrid directo, sin pasar por Amsterdam, pero que no puede enviar las maletas a Madrid directamente ya que el vuelo sale mañana a las 19:00 horas y tampoco puede hacernos el check-in por el mismo motivo: sale el día siguiente. Le pedimos si hay posibilidad con otra compañía y otro itinerario que podamos contactar con el AVE,  Madrid – Valencia del día 31 y aunque llama por teléfono a la persona que se encarga de este tema, no hay posibilidad de mejorar el trayecto que nos proponen. 
Por si estaba yo preocupado por pasar 12 horas en el aeropuerto de Atlanta, ahora van a ser nada menos que 22, y además de eso, hemos de recoger las maletas en Atlanta y volver a facturar las maletas en el vuelo de salida. Nos informan que el embarque comenzará a las 15:30 horas.
Una vez conocida la hora de embarque, llamo a Patricio para que vuelva a llamar al taxista que nos condujo a su hotel, para que vuelva a recordarle la entrega y la hora, y al mismo tiempo que me envíe la factura de 50 $ del Hotel el Parque, que la noche anterior no me la hizo. Me llamará en 10 minutos para informarme. En pocos minutos me informa que no le contestan al teléfono que le he dado, y le comunico el otro que figura en la factura. Como veo que esto no se va a solucionar pasivamente para mi beneficio, voy a Información turística a preguntar dónde puedo interponer una denuncia al taxista (les quitan 4,5 puntos del carnet de conducir). Me ayudan a buscar a la policía para efectuar el trámite, pero……. cuando estoy hablando con ellos y son las 14:30, aparece Patricio con la chaqueta y la factura, para entregármelas, con lo que no sigo con la denuncia y nos dirigimos a la puerta de embarque. Cuando llegamos están preguntando por los Sres. Gallego, y en concreto a Romualdo Gallego. Mi maleta ha sido selecionada  para un registro rutinario y debo acompañar a una persona de seguridad hasta el lugar donde se encuentra.
Efectúan un registro muy superficial y vuelvo con otras personas a la puerta 7 de embarque. Nuevo pase de la mochila por el control de la policía y cuando llego llaman a Victor para hacerle una revisión rutinaria de la mochila de mano. Aquí Victor está hablando con  María, una chica de Valladolid (que también estaba en el hotel), y que a su novio Nacho le han llamado, como a mí, para el registro de la maleta. Embarcamos y salimos con rumbo “to Atlanta”
A la llegada hacemos el control de pasaportes con Nacho y María, que llevan 3 meses entre Ecuador (2) y Perú (1), comentando temas de viajes y anécdotas. Luego vamos a buscar la maleta y a informarnos del vuelo  del día siguiente ya que no tenemos ningún dato y no sabemos si puede haber overbooking o tener algún problema.
 En un mostrador que indica “pregunte si tiene problemas” van a informarse María y Víctor, quedándonos platicando Nacho y yo. Después de mucho rato, nos dan la buena noticia de que dado que hay retraso en los vuelos, tenemos hotel GRATIS para esta noche. A la salida del aeropuerto nos llevará un bus hasta la zona desde donde salen  los autobuses a los hoteles, igualmente “free”. No va a ir todo mal, vamos a positivizar. 
En la zona de los autobuses a los hoteles, hay mucha confusión, ya que el nombre del hotel que nos han indicado en el papel, aparecen en la pantalla 3, uno en el norte, otro en el sur y otro que ya nos dicen que no es. Pasamos bastante rato esperando saber cual es el bus que nos corresponde, ya que cuando llega el del sur, nos dice que es el otro, y cuando llega éste nos dice que el otro. El resultado es que el hotel al que nos habían enviado está lleno y nos llevan a otro, creemos mejor, es el Windsor. La habitación impresionante, de grande y las camas casi de matrimonio, aunque no funciona el WI-FI. 
Salgo con María y Nacho a cenar pero todo está cerrado, por lo que tenemos que intentar comprar comida en Burguer King o Mac Donalds pero como si fuésemos en coche, y aun así ponen problemas y no nos venden nada. Terminamos comprando 2 hamburguesas dobles con queso y bacón para comerlas en el hotel, con un gasto de 12 $. Las compartimos y a dormir.

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