Ya casi teníamos ultimada la maleta la noche anterior, por
lo que terminamos de componerla con el pijama y el resto de cosas a guardar y
las dejamos en recepción. Desayunamos y con el Eco-Vía nos vamos al Jardín
Botánico, que hoy sí encontramos y pagando 3 $ cada uno entramos a visitarlo.
Tras una pequeña explicación en una mapa que tienen en la entrada, vamos visitándolo
viendo grupos de niños de colegios con sus profesoras en la misma faena.
Bien arreglado y acondicionado, con un orquideario muy
bonito, apartado de plantas carnívoras con mucho calor y humedad y
explicaciones generales en todo el recinto aunque faltan carteles de muchas
plantas.
Una vez visitado, nos vamos al centro a pagar mis deudas de
las gafas y a recuperar la montura de las que dejé para soldar la varilla. La
mujer de la óptica, tan amable, cariñosa, educada y servicial como siempre, me
reconoce y me dice que tiene una de cal y una de arena. La de arena es que no
han podido soldar la varilla porque es de titanio, y no pueden soldarlo. Le
cuento que lo mío es todo de arena: perdí las gafas con la montura que ella me
puso y además las gafas de cerca que llevo de repuesto se ha soltado un
tornillo y casi pierdo el cristal. Me lo arregla y me dice que solamente le de
los 8 $ que me dijo, así es que le pago y nos vamos a comer.
Hoy queremos comer “encebollado” que es algo típico y que no
hemos probado. Nos aconseja la mujer que vayamos al mercado (aunque la vez
anterior no nos lo aconsejó), que estuvo ella comiendo con su hermano y estaba
riquísimo. Víctor ha visto un bar que lo anunciaba y allí nos vamos.
Nos
tomamos 2 encebollados de corvina, buenísimos y dos cervezas grandes por 6 $ en
total, en la zona de La Marín, un bar en el ensanche pequeño de una calle.
Ahora toca un café, pero antes pasamos por una pastelería ya
que a Víctor se le ha antojado un pastel de manzana, y yo uno de chocolate, y
nos lo hacemos en el recomendado El Cafeto, muy tranquilo y bonito, y además
tienen una cosa que quiero probar y aunque lo he preguntado en varios lugares,
en ninguno tenían; se trata de Canelazo, que la información que tenía era una
especie de aguardiente, tipo orujo, con canela. Pues no, es una bebida caliente
parecida a la “chicha” que se hace hirviendo agua con canela, añadiéndole azúcar
e incorporándole una bebida alcohólica llamada ……., y que se sirve en la parte
de la cordillera; también se hace de la misma forma el “naranjillo”, con una
fruta tipo naranja pero de esta parte. La factura se queda en cappuchino pq 2,23 $, Mochaccino pq 2,23 $ y canelazo 2,46, que con iva 7,75.
Regresamos a la zona de la Mariscal para visitar el Museo
Amazónico ABYA-YALA, EN av. 12 de Octubre, interesante pero echamos de menos la situación de los yacimientos y
las informaciones.
Vamos al mercadillo artesanal que hay en esta zona, muy
extenso, con unos 15 pasillos con unas 200 tiendas pequeñas, y en las que
tienen casi lo mismo en todas, cada una en su contenido, unas camisetas, otras
pendientes, collares, ponchos, artesanía popular etc.
De regreso volvemos a intentar hacer el Check-in de los
vuelos, y después de muchos intentos, conseguimos efectuar el mío, en el que
nos informan que el vuelo sufre retraso de una hora, salida a las 01:45, pero
el de Victor no hay forma, así que decidimos ir a hacerlos la última merienda,
recoger las maletas, coger un taxi por 3 $ hasta la terminal terrestre de Rio
Coca, que es el lugar desde donde salen unos autobuses especiales al
aeropuerto, que cuestan 2 $ por persona, y que
efectúa pocas paradas. El taxista un fitipaldi que no sabemos cómo hemos
llegado.
Llegamos al aeropuerto y una vez situados nos colocamos en
una fila larga que hay para facturar el check-in en Delta Airlines. A medida
que vamos llegando, vamos observando que están mucho rato hablando en los
mostradores, y que hay algún tipo de problema. Vemos a la chica de EE.UU. que
conocimos en el lodge de la amazonia, y nos informa que, debido a la tormenta
de nieve y frío que hay en Atlanta, no hay avión y que los de ayer tampoco
salieron. Así es que no hay vuelos a Atlanta y tenemos que quedarnos, la
compañía de vuelos no se hace cargo de nada porque el debido a causas
atmosféricas, por lo que cogemos un taxi por 10 $, que nos lleva a una
población cercana al aeropuerto donde dicen que hay hoteles con habitaciones
dobles por 25 $.
El primer hotel, la habitación son 45 $, queremos comprobar
el siguiente y aunque en éste son 50 $, nos quedamos. Son dos habitaciones con
2 camas de matrimonio y mucho espacio. El hotel se llama "Hostal el Parque" tfno 2391-280/0996298307, y lo regenta Garzon Fonseca Santiago Patricio.
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