domingo, 12 de enero de 2014

ECUADOR - AMAZONAS YARINA LODGE (1) 7-1-2014


Hoy nos levantamos con tranquilidad ya que hemos quedado a las nueve en el hotel Oasis para que nos lleven a la amazonía.

Recogemos tranquilamente las cosas y nos vamos a desayunar de nuevo al malecón, a tomarnos otro batido Víctor y un jugo de naranja y piña para mí, por 2,5 y 1,50 $ respectivamente.


 De camino que vamos para allá, vemos que hay gente vendiendo unos cangrejos en la calle, y una mujer, además de cangrejos,  camarones.

Nos presentamos en el hotel Oasis y nos dan para que nos probemos unas botas de agua, que nos queden un poco holgadas para poderlas sacar. Una vez dispuestos, ellos y nosotros, nos dirigimos a embarcar en una lancha para unas 22 personas, aunque solamente vamos 4, el timonel, un acompañante llamado Juan y nosotros dos. Nos situamos en los dos asientos delanteros para tener buena visión, y comienza la navegación a las 9:25 por el río Napo, con mucha anchura,  y mucho caudal, pero con poca profundidad, según nos informan 1,5 m. en algunos sitios 2 o 2,5 y en otros 5 metros. No entendemos por qué, pero va de orilla a orilla, puede ser por la niebla que hay en algunos tramos. Nos cruzamos con otras lanchas e igualmente  vemos a gente lavando ropa o utensilios de cocina en la orilla del río.

A las 10:00 llegamos al Lodge que es nuestro destino.  Nos recibe Carlos, quien nos sitúa en nuestra cabaña, muy bien y con espacio, y Luis el encargado del comedor, nos dan las instrucciones a seguir durante nuestra estancia., El lugar es muy bonito, desde el embarcadero se ven dos pabellones hechos de madera con techo con hoja de palma, que corresponden al comedor y la cocina.


Una  vez arriba hay un pasillo central con cabañas igualmente de madera con techo de hoja de palma, con dos pares de cañas clavados en la puerta que sirven para colgar las botas, de esta forma aunque llueva no entra agua ni bichos.

Tenemos una botella de agua en la habitación, que, cuando la queramos rellenar, hay una garrafa para efectuar esta acción cuando queramos. Si queremos cerveza (3 $), zumos, otras bebidas, gin tónic (8 $ ), cócteles (7 $ ), botella de vino (28 $ ) wisky, u otras cosas para comer, podemos abrir una cuenta para al final de la estancia pagarlo todo; si están ellos se lo pedimos, pero si no están y queremos algo, podemos tomarlo y anotarlo, se fían. Carlos nos enseña el nido que ha hecho un colibrí en el limonero de entrada al comedor, y que en estos momentos está con dos huevos.
 

Una vez dejadas las cosas en la cabaña, Juan nos acompaña a dar una vuelta por las instalaciones, en este caso el estanque, hasta la hora del almuerzo, que va a ser a las 12:00. El desayuno será a las 6:30 y las cenas a las 19:00. En la comida conocemos a la gente que va en el grupo que van a incluirnos, todo chicas jóvenes, de Estados Unidos y Canadá. El guía que vamos a tener se llama Eduardo, es de Quito, estudió turismo y trabaja 20 días y fiesta los 10 siguientes.


 Para comer tenemos un primer plato de patatas con acelgas, de segundo cerdo con verduras hervidas, arroz, y de postre melón.


Quedamos emplazados para salir a las 15:00 para

ir a visitar un poblado indígena (pero no tanto). Como tenemos tiempo nos vamos a visitar de nuevo la zona del estanque y ver por dónde se va a la torre de avistamiento de aves que nos ha comentado Juan. Subimos por un sendero pero no logramos dar con la citada torre, así que desistimos de momento y ya llegará. Al regreso y una vez estamos todos, subimos en las canoas, las simples y nos dirigimos a ver el poblado; ahora tenemos que salir de nuevo al río Napo e ir por la orilla hasta el embarcadero del poblado indígena. Somos 10, y una vez desembarcamos, Edu nos da una charla sobre plantas que cultivan ellos, la yuca, el platanero, y los pollos, que éstos como siempre se crían solos.

El poblado consta de 1 casa dividida en 2 habitáculos: uno de ellos para la cocina y el otro el resto, habitación y un espacio grande. Solamente vive una familia que lleva nueve años ahí y tienen un hijo. Según nos comenta el dueño, pertenecen a una congregación por medio de la cual les han facilitado este terreno, nos explican un poco sus costumbres; para casarse, el novio tiene que pedir la mano a toda la familia, de rodillas uno por uno hasta que todos le den el consentimiento, luego tiene que pagar a la familia por la mujer, y luego invitarles a comida.

Con Carlos y posteriormente con Edu, comentamos el tema del petróleo y las petroleras, que cuando decían que si iban a permitir o no la extracción de petróleo, los pozos ya estaban hechos, y que todo el material para hacerlos y extraer el crudo, lo habían llevado ya con helicópteros, y que hacían unos pozos de tierra para contención del crudo, les echaban madera y tierra, para taparlo y que no se viese desde arriba, pero con el tiempo subía de volumen y reventaban los pozos, con la consecuente contaminación de ríos y hábitat de la zona, hasta hubo veces que la contaminación llegó por el río hasta Perú. De la misma forma que Alemania (incluso Francia) negociaron para enviarles una suma importante de dinero, pero controlando en que se gastaba (ambulatorios, casas de cultura, etc., pero que el Presidente Rafael dijo que no estaban para recibir órdenes del exterior, que les diesen el dinero y ya les explicarían en que lo habían gastado. Así que no se hizo nada.

Regresamos para cenar un puré de guisantes, de segundo cerdo con verduras y de postre una fruta que es natural, con un poco de azúcar y que parece en almíbar.

Al finalizar, tenemos salida nocturna para ver insectos y animales en la noche, así es que una vez reunidos nos adentramos entre la vegetación para ver arañas, cien pies, mil pies, grillos, saltamontes, cucarachas, caracoles gigantes, ranas verdes, marrones, renacuajos fuera del agua, bueno entretenido e interesante.


Regreso a la cabaña para dormir porque hemos  quedado a las 5:45 para hacer una expedición pajarera de avistamiento de aves.

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