| Antes |
| Después |
Las informaciones recibidas no sabemos por qué, nunca son
fiables. Unos dicen que hay autobuses a las 07:00 y otro a las 08:30, otros que
es a las 08:00, pero vamos a la estación sacamos el boleto por 1,80 $ y el
autobús sale a las 07:45, aunque no quiere decir que no hay más.
También nos habían informado que salían de donde está el Banco Pichincha y desde éste a la estación hay un buen trecho y además por carretera, gracias a que hemos hecho caso al marido de Marisela y hemos tomado un taxi por 1 $ (cualquier recorrido por la población cuesta 1 $)
También nos habían informado que salían de donde está el Banco Pichincha y desde éste a la estación hay un buen trecho y además por carretera, gracias a que hemos hecho caso al marido de Marisela y hemos tomado un taxi por 1 $ (cualquier recorrido por la población cuesta 1 $)
Llegamos al embarcadero y queremos quedarnos un rato, ya que
el avión no sale hasta las 12:55 y el embarque a las 11:55, y son las 8:15.
Preguntamos al conductor que nos deja y nos informa que en el otro lado hay
varios autobuses, y preguntando al de la barca nos dice que están esperando
para hacer el grupo y que se van y no hay más.
Como nos da lo mismo quedarnos en esta parte que en la otra, decidimos
tomar la gabarra pagando 0,80 $ cada uno y nos quedaremos al otro lado viendo
los pelícanos
y demás a
ves que sobrevuelan estas aguas en busca de unos cuantos
peces que vemos desde el embarcadero, entre ellos peces globo pequeños. Cuando
en la otra orilla pregunto a los conductores de los autobuses si hay más
autobuses me confirman que ellos están continuamente yendo y viniendo. Luego
comprobamos que vienen varios autobuses con turistas, lo que significa que no
solamente están los dos citados, sino que hay más (aunque pueden ser de grupos)

Hay un grupo de personas de Santa Cruz, que se ponen a lijar
la madera del techado del muelle, pero trabajan media hora y ya no se les ve más.
A las 11:00 aproximadamente cogemos el autobús y nos vamos
al aeropuerto. Hacemos tiempo, embarque y vuelo a Guayaquil.
Llegamos a las
16:00 hora local, cogemos un taxi y nos desplazamos a un centro comercial
cercano para retirar el dinero que nos ha enviado Patricia (600 libras esterlinas al cambio de 1.5904239, en total 954,25 $, en billetes pequeños), ya que nos hemos
quedado sin dólares, algo así como unos 20,-. Intento de solucionar el tema de
la cámara de Víctor que se ha “fundido” y lo está pasando algo (bastante) mal,
pero no hay solución, así es que, después de hacernos una parrillada mas gaseosa, y un postre tres leches, todo por 15,20 $, tomamos otro taxi y nos vamos a la terminal
terrestre contigua al aeropuerto (no en la que nos dejaron al venir a Guayaquil
diciéndonos que era la única) y compramos el boleto para viajar en autobús, por 11 $ cada uno, que
sale a las 20:00, con destino Zamora, vía Loja, y en el que pasaremos la noche
ya que nos informan que llegará aproximadamente a las 07:00.

Hacemos tiempo y vamos al andén 51, lugar desde donde sale
el autobús, con un impresionante follón
para meter las maletas en el maletero. Hay unas mujeres que quieren meter unas
cajas de cartón llenas de algo, pero el encargado de llenar el maletero dice
que primero las maletas. Bueno, una vez consigo meter las nuestras y mi mochila
que no la quieren arriba (y hay sitio), nos cachean y al asiento.
Al principio que calor, no consigo abrir la ventanilla hasta
que viene el revisor con un atornillador y la abre, así como la de 3 personas
más que les ocurría lo mismo. En la calle marca 31º, y dentro del autobús no lo
sé. Después de unas horas, cuando ya hemos subido la cordillera, la temperatura
cambia por completo y tenemos que abrigarnos pero bien. Cuando el autobús llega
a Loja, se baja mucha gente y sube otra, entre ellos una persona con un gallo,
que al momento se pone a cacarear e impide que Víctor pueda dormir.
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