viernes, 3 de enero de 2014

ECUADOR MINDO (1) 1-1-2014



Nos levantamos a las 6:30 para llegar pronto a la estación de autobuses de “Flor del Valle” y averiguar si efectivamente hay autobuses o no. Nada más salir del hostel, para un coche que no lleva distintivo de taxi y se ofrece como taxi para llevarnos donde le digamos. Le pregunto el precio y nos va a cobrar 6 $, cosa que aceptamos y nos subimos al coche. Durante el trayecto le pregunto cuanto más o menos costaría ir con un taxi hasta Mindo, cálculo que efectúa por la regla de: son dos horas, 40 $. 

 Al llegar a la estación nos dice que no funcionan los autobuses y que toda la gente está saliendo de la terminal y esperando que pasen los buses de la ciudad, por lo que le pregunto si nos hace un descuento para llevarnos a Mindo con su coche, y nos ofrece 40 $ por todo el trayecto desde que nos ha recogido en el hostel.  Aceptamos y   seguimos para Mindo. Nos efectúa una breve parada en el monumento “Mitad del Mundo” para que, aunque está cerrado, tomemos unas fotos.



La carretera está muy bien, pero la velocidad que lleva es impresionante. Lo que había dicho de 2 horas, se convierte en una  y muy poco. Víctor reconoce que ha estado a punto de vomitar en algunas curvas.
 Nos trae hasta el hotel  Cabañas y Jardín de Orquídeas Armonía, que nos cobran por las 2 noches, 67,20 $ por los dos.

 Como hemos llegado tan pronto, la cabaña aún no está preparada, por lo que decidimos ir a desayunar a un lugar que Víctor se ha informado por internet. 


Se trata de “Cabañas el Descanso” y que en el mundo de los “pajareros”  está muy valorada y recomendada.


Efectivamente, el lugar es de ensueño:  una terraza cubierta,  con unas mesas y unas sillas de madera, teniendo enfrente unos bebederos de colibríes, en los que no paran de venir a beber estos animalillos, y que ya conocéis que su vuelo es espectacular, no os lo puedo explicar, mirar el vídeo. (aunque éste no es de ese día ya que el otro es muy largo y no puedo subirlo)

Mientras disfrutamos de semejante placer (se nota que mi hijo quiere hacerme pajarero, o que al menos lo disfrute) nos preparan un revuelto de huevos, unos bollos, mantequilla, queso, mermelada, una jarra de zumo y dos cafés con leche por lo que nos cobran 7 $ (incluido el precio por la entrada, que los próximos días no pagaremos )


Decidimos regresar a nuestro hostel  para  decidir cómo vamos a aprovechar el  día. A la llegada nos informan que en 10 minutos tenemos la habitación preparada, por lo que decidimos esperar y dejar las cosas guardadas.


La salida que decidimos efectuar es ir al Santuario de Cascadas y Tarabita de montaña.




Salimos de la población comprando el ticket en una tienda por el camino, para subir a la Tarabita por 10 $ cada uno, donde nos indican el itinerario para llegar hasta la misma.


 

 








 Así que iniciamos la ruta por donde nos indican para cruzar el río, donde vemos a la gente que se está bañando, y donde, desde el puente, observamos como bajan los que están haciendo TUBING, que consiste en bajar un río de montaña, en estos momentos con poca agua, en unos flotadores de ruedas de camión unidos entre sí, con un total de un central y 5 alrededor, donde se sienta la gente y son conducidos por un experto que los pasa entre las rocas. 




A partir de aquí toca subida, no es que sea con mucha pendiente, pero continua, así es que ponemos la marcha corta y además vamos con los prismáticos (cada cual con el suyo) efectuando el avistamiento de aves. A mí al principio se me hace costoso, cuando veo por donde se ha parado el pájaro sin los prismáticos, luego no lo encuentro con ellos, vuelta a mirar sin nada para volver a mirar a través de los cristales, pero poco a poco voy acoplándome. Víctor tiene paciencia y me va indicando donde está, en que rama, a que altura, de qué color, etc. Llegamos a avistar unos cuantos aunque no sabemos que nombres tienen ni en origen, ni en inglés ni en latín, pero el “pajarero” les hace fotos y ya se encargará de buscarlos en la guía que se ha comprado.


Llevamos un ritmo lento y, unido a que se pone a chispear, tenemos que aligerar un poco  para llegar a tiempo a la Tarabita que consiste en cruzar a la montaña que hay enfrente, son 530 metros de longitud, haciendo un tipo de tirolina, subidos en una especie  de telesilla que va colgada de un grueso y duro cable, y, aunque en las informaciones dicen que es “manual”, funciona por un la tracción de un motor que  acciona una persona desde una caseta.

La llegada es a las 14:00 y nos informan que el último viaje de vuelta es a las 16:00, por lo que solo tenemos la opción de visitar la cascada Reina, que son unos 50 minutos de ida y otros 50 minutos de vuelta,  una vez llegados a la otra parte de la montaña. 




Hay otros recorridos: la cascada Nambillo, que, después de unos 300 metros de camino, hay una senda hasta la cascada que duran 15 minutos de ida y 15 minutos de vuelta, y el otro recorrido en el que se visitan cascadas de menor tamaño, cascada Ondinas, Guarumos, Colibríes, Madre y Maderos,  se tarda unas 4 a 4 horas y media, lo que caso de hacer todo el recorrido hay que venir muy temprano. Con el buen tiempo, y ahora también, la gente se baña en sus remansos. 


Nada más llegar al  otro extremo de la Tarabita, iniciamos el caminar por el sendero que conduce a la cascada Reina, y que es un rompepiernas, bajadas, subidas, en no muy buen estado ya que ha llovido y está lloviendo y en algunos tramos hay barro y en otros resbala. Cuando llegamos al salto de agua, han pasado 40 minutos, por lo que nos da tiempo suficiente para hacernos las fotos y comernos las empanadillas de queso que hemos comprado (no valen nada, ni las palmeras con chocolate compradas en el mismo horno)

Regresamos en la Tirabita a las 15:45, e iniciamos el camino de descenso con lluvia, Víctor lleva un chubasquero y yo un paraguas que viene bien para cuando avistamos alguna ave y Víctor quiere fotografiarla. No somos los únicos en bajar andando y lloviendo, también hay un grupo de 4 chicas que hacen lo propio.


Al llegar al puente para cruzar el río nos encontramos a Pancho y su hijo, chilenos que nos preguntan detalles sobre lo que hemos hecho, y nos comenta que ellos quieren hacer un avistamiento de aves y que tienen a un guía, que haciendo la salida en castellano  cobra 45 $, y que si vamos con ellos sale más rentable (si es en otro idioma cobran 60 $). Nos informan que pasemos por la oficina del guía para informarnos de que ruta vamos a hacer. Pasamos pero ya está cerrada.

 

De regreso al hostel, paramos a tomar un chocolate en El Descanso, y mientras observar de nuevo los colibríes y hablamos con Rotni sobre todo el tema de lo que hemos visto, lo que podríamos ver, las salidas y rutas que se pueden hacer, cuales son más interesantes y más y más ya que es un gran conversador y un gran conocedor del tema. Nos emplazamos con él para el día siguiente de hacer alguna ruta y comentarlo con los conocidos chilenos y ver las opciones de ellos que también pueden ser interesantes y no conocemos aún.


Una merecida ducha y un más que merecido descanso precede a la salida a cenar, buscamos el recomendado Rte. Caskaffesu, pero el día 1 de Enero está cerrado. Vamos buscando otro y vemos que en muchos pasa lo mismo, así es que nos quedamos en uno que cenamos chuleta con arroz y menestra (aquí son lentejas) y nos cobran por el menú 2,50 $ y un cervezón PILSENER de 600 ml.

Regreso al hostel y a dormir que mañana hay que madrugar.

No hay comentarios: