Hoy también ha tocado madrugar para iniciar
ya el circuito de 6 días y que vamos a comenzar por Kanchanaburi, cerca de la cual se encuentra el famoso río Kwai.
No sabemos cuantos vamos a ir en el circuito y si lo efectuaremos en furgoneta o autobús, pero pronto se resuelve la duda; Autobús.
Vamos en total 14 personas:
Manuel Urbaneja y Remedios Dorado, de Sevilla,
Jorge Ibañez, de Navarra
Lina Camí y Juan, de FragaEmilio Vargas, Ellen Sancho y Paula (hija) de Costa Rica
Noemí Moreno y Josep Francesc, de Lleida,
Cristina y Olga San Marcos, de Madrid y
Luz Muñoz y Romu Gállego,
acompañados de NINA, la guía, el conductor y su pareja.
Valoramos positivamente el grupo ya que no somos muchos y vamos en autobús, en consecuencia iremos anchos durante el trayecto.
Visitamos primeramente el cementerio de la guerra en la ciudad
de Kanchanaburi para posteriormente dirigirnos al embarcadero para una vez visitado el "museo" (fotografías y pinturas de los presos) y subir en las barcas que nos transportarán hasta el Río Kwai, famoso puente de la novela de Pierre Boulle.
Durante la II Guerra Mundial, los japoneses invasores decidieron construir una vía de ferrocarril que uniese Tailandia con Birmania. Miles de personas fueron obligadas a trabajar en condiciones infrahumanas, lo que provocó la muerte de 16.000,- prisioneros de guerra y 100.000,- peones asiáticos debido a los malos tratos, enfermedades tropicales e inanición.
Aquí las barcas por el río tienen otro empuje que en los canales, y se van viendo
las frondosas
orillas, aunque asimismo se ven viviendas y otras construcciones que parecen dedicadas al ocio.
Durante el trayecto y como es peculiar en estas zonas, pasan varios vendedores ambulantes con productos varios y típicos del terreno, momento que aprovechamos para
mover la mandíbula con frutas y un tipo de rosquillas.
El trayecto discurre entre cultivos de caña de azúcar, panizo y campos de arroz, hasta que llegamos hacia el final, donde el terreno ya se estrecha y vamos colgados por el lateral de un desfiladero con el río abajo.
El paisaje es muy bonito y se aprecia en el otro lateral del río su utilización para el ocio.
Comemos de bufet en un restaurante con un mirador que ocupa todo el comedor y que me recuerda a uno en el viaje a Indonesia.
El regreso lo hacemos por el mercadillo y vamos viendo unas frutas distintas por lo que...... llegamos casi 5 minutos tarde y eso conlleva que hay que cantar o contar un chiste. Así es que subida al autobús y chiste contado.
Nos trasladan con el autobús hasta la entrada del "Hellfire Pass",
El regreso lo efectuamos por otro tramo que, aunque nos indican que es mas largo,
Nuevamente al bus para dirigirnos al embarcadero donde nos recogeran para trasladarnos a traves del torrente del río hasta el lugar de descanso de esta noche que no es otro que el

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