martes, 30 de enero de 2018

MARRUECOS 18-01-20 Marrakech (4) y FIN

Utilizamos la mañana para el final de compras.

Otro paseo por la famosa Plaza Jemaa el Fna, al ser de día bastante solitaria ya que no están todos los puestos de comida que se ponen por la noche, y en estos momentos solamente se ven los encantadores de serpientes, los que están con los monos, los músicos (de varios tipos)
Nos internamos en el zoco, sin intención de comprar nada en especial, por mi parte alguna camisa de las que ya tengo alguna en casa, una babuchas que vi en Fes con el escudo del Atlético de Madrid para mi sobrino, y algo más de los "cristales de eucaliptos" que compramos el día anterior y que nos servirá para la sauna del gimnasio.
En cuanto a la camisa, al principio vimos una un poco diferente a las demás, que nos pidieron 200 Dh, y con el consiguiente regateo, cuando nos marchábamos fue bajando de 92, 82, 72 y lo último que escuché fueron 62. Al regreso intenté comprarla y me dijo que no había de mi talla. Le sentó mal que no negociase al final. 
En cuanto a la babuchas del At. Madrid, en todas las tiendas me decían lo mismo, espera 5 minutos y está aquí, se iban pero tardaban mucho y nos íbamos. Primero quería fijar el precio. Mas adelante compré una que al final fueron 65 Dh.



Al llegar a la plaza donde están las herboristerías, donde compramos los "cristales de eucaliptos"el día anterior, antes de ir a la tienda donde los compramos, entré en una para intentar otra negociación. Cuando le dijimos que si comprábamos cantidad, y le dijimos que 100 gramos, inmediatamente nos la dejó a 2, cuando el día anterior el mejor precio fue a 4.






Al final no pudimos comprar tabaco de "menta" para la cachimba o Sisa, ya que Adil nos informó que el mejor precio en tienda de aeropuerto pero no llegó a entrar y nosotros no lo recordamos. 

MARRUECOS 18-01-19 Marrakech (3)



Correctamente desayunados, nos dirigimos a visitar los JARDINES DE LA MENARA, que aunque subimos a ver la torre pagando la consabida entrada de 10 dh, tampoco merece la pena a no ser por la vista de la dársena


El nombre de menara deriva de la pequeña pirámide verde (menzeh) del tejado del pabellón. Este pabellón se construyó durante la dinastía Saadi en el siglo XVI y renovado en 1869 por el sultán Abd ar-Rahman ibn Hicham, quien solía hospedarse allí durante el verano.
El pabellón y la dársena están rodeados de huertos y campos de olivos. La intención de la dársena fue regar los jardines y huertos usando un sofisticado sistema de canales subterráneos llamados qanat. La dársena recibe agua gracias a un antiguo sistema hidráulico que la transporta desde las montañas, situadas a 30 kilómetros aproximadamente.
Una vez finalizada la visita nos dirigimos a ver las tumbas Saadíes




A finales del siglo XVII en la época de Mulay Ismael fue tapiada su entrada y hasta 1917 cuando los franceses hicieron un estudio aéreo para la creación de mapas de la ciudad no fueron redescubiertas.





Existen dos mausoleos: El principal consta de tres salas. La más famosa es la central que con sus doce columnas de mármol blanco de Carrara sostiene una cúpula de madera de cedro tallada, con su decoración de estuco y maderas pintadas. Esta sala contiene la tumba de Ahmad al-Mansur, su hijo Zidane, y los de sus sucesores inmediatos 

El segundo mausoleo fue construido por Ahmad al-Mansur para la tumba de su madre Lalla Messauda y es de forma cuadrada con dos salas laterales.
El mausoleo comprende los restos de unos sesenta miembros de la dinastía Saadí, entre los cuales están los de Áhmad al-Mansur y su familia.
 







 



Mezquita Kutubia: Rodeada por magníficos rosales, se encuentra en el interior de la Medina, cerca de la Bad Jedid. Se construyó en el siglo XII, junto a un edificio construido hacía poco, que luego se derrumbó en el siglo XVIII, y tomó el nombre del suk el Koutubiyyin (suk de los libreros) que antiguamente había en la zona. La mezquita es famosa sobre todo por su minarete de base cuadrada, que hizo construir Yacoub el Mansour a fines del siglo XII, que representó el modelo de referencia para la Giralda de Sevilla, y para la Torre Hasan en Rabat
La torre es el edificio más alto de Marrakech y con sus 77 metros de altura domina la Medina, pudiéndose ver a distancia cuando se llega a la ciudad. Hoy la silueta destaca desnuda de ladrillos, culminada con globos de bronce, pero antiguamente toda la superficie del minarete estaba cubierta de decoraciones de cerámica y estuco (los únicos fragmentos que se han conservado son los frisos de azulejos debajo del almenaje)
Por la tarde queríamos disfrutar de una atracción que nos gusta y complace de manera especial:  LOS BAÑOS Y MASAJES.

Aunque el día anterior estuvimos visitando los baños del RIAD ELISA, y son como salen en estas fotografías, cuando llegamos este día por la tarde no pudimos disfrutarlos ya que este día estaban cerrados, por lo que nos fuimos a disfrutar del HAMMAM Y EL MASAJE a LES BAINS DE L'ALHAMBRA, con no tanto lujo pero que disfrutamos muy placenteramente





Ya por la noche decidimos cenar en el Rest ZEYTOUNE, 
donde nos hicieron una "Tortilla a la paella"
y una "Pastilla" que aún no habíamos comido y 
estaba riquísima

MARRUECOS 18-01-18 Marrakech (2)

Una vez desayunados nos recoge Adil para llevarnos a ver  el "JARDIN MAJORELLE" lugar de residencia de Pierre Bergé et Ives Saint Laurent, por un total de 200 dh los dos


preciosos en su totalidad por la forma, el color azul, sus fuentes
 

 






 

y su colección de cactus, muchos de ellos que no habíamos visto en ningún lugar anterior
En 1919 el pintor francés Jacques Majorelle (1886-1962) (hijo del célebre artista ebanista y diseñador de Art nouveau Louis Majorelle de Nancy) se instala en la medina de Marrakech (en aquel tiempo protectorado francés) del que cae enamorado de las luces, de los colores, de los olores, de los ruidos, de la arquitectura, de los habitantes, del zoco, de la kasbah ...

 En 1922 compra una finca de palmeras en el borde del palmeral de Marrakech donde en 1931, hace construir por el arquitecto Paul Sinoir, su chalet estilo Art déco de una asombrosa modernidad, inspirada en Le Corbusier y en el Palacio de la Bahía de Marrakech. Consta de su vivienda principal en el primer piso y el gran taller del artista en el bajo para pintar sus inmensos decorados.




Enamorado de botánica, crea su jardín botánico en torno a su chalet, estructurado alrededor de una larga cuenca central, con varios ambientes, establecida de una vegetación exuberante donde anidan cientos de pájaros. Este jardín es una obra de arte viva en movimiento, compuesto de plantas exóticas y especies raras de las que trajo de sus viajes por todo el mundo: cactus, yuccas, nenúfares, nympheas, jazmines, bougainvilleas, palmeras, cocoteros, bananeros, bambús... y adornado con fuentes, cuencas, chorros de agua, jarras en cerámica, alamedas, pérgolas...


En 1937 el artista crea un color azul, azul de ultramar a la vez intenso y claro: el azul Majorelle, con el que pinta las paredes de su chalet, luego todo el jardín para hacer un cuadro vivo que abre al público en 1947.
 

El Palacio El Badi de Marrakech fue edificado a finales del siglo XVI por el sultán Saadí Ahmed al-Mansur para celebrar la victoria sobre el ejército portugués en 1578 en la batalla conocida con el nombre de la Batalla de los Tres Reyes. Según los cronistas de la época era la maravilla del mundo musulmán.




La construcción de este fastuoso palacio duró de 1578 a 1603 y se utilizaron los materiales más ricos para decorar las 360 habitaciones del complejo principesco. Hoy, no queda más que una inmensa explanada cava de jardines, plantada con naranjos y rodeada de altos muros
En efecto, en 1696, el sultán alauí Moulay Ismail tomó sus riquezas para construir la ciudad imperial de Meknes. Los planos de esta joya del arte islámico estuvo influenciado por los de la Alhambra de Granada.
 





El Palacio de la Bahía es un palacio y un conjunto de jardines situados en MarrakechMarruecos. Fue construido a finales del siglo XIX, con la intención de ser el palacio más grande de todos los tiempos. Su nombre significa "brillantez".
 

 






 Como en otros edificios del mismo periodo en otros países, se quería capturar la esencia de los estilos islámico y marroquí. Los jardines tienen una extensión de 8.000 m². 







Construido a finales del siglo XIX por Si Moussa, gran visir del sultán, para su uso personal, este palacio tendría el nombre de una de sus esposas. El harén incluye un gran patio decorado con estanque central y está rodeado de habitaciones, destinadas a sus concubinas.