El consejo de la noche anterior fue
que nos levantásemos a las 6:50, para subir a la duna de la fiesta nocturna, y.........
aquí tenéis varias instantáneas del amanecer en el desierto, aunque con mucho, mucho frío.
Una vez desayunados, iniciamos el regreso a Merzouga aunque nos quedamos con la sensación de habernos quedado una noche más para haber disfrutado por el día de la paz, el silencio y la tranquilidad del desierto.
También disfrutamos nuevamente del viaje de vuelta en dromedario
Como teníamos previsto, vamos más al sur para visitar el pueblo de negros, KHAMLIA, el pueblo de una minoría étnica gnawi, dedicado a la música y al ritual gnawa, de unos 400 habitantes
donde el grupo Dar Gnaoua, además de trabajar, mantiene vivas con sus voces una cultura e historia nacida de las entrañas del sufrimiento y humillación de millones de hombres y mujeres del África negra en la época de la esclavitud.
Un pueblo con casas de adobe de una sola planta y cuyo edificio mas alto es la mezquita
De regreso hacia Merzouga y camino de Tinehjad efectuamos una parada para ver los RIOS SUBTERRANEOS, que recuerdo me impresionaron la primera vez que los vi en el primer viaje. La primera vez fue parar y acercarnos a unos montículos de tierra, y finalizados como si fuese una alcantarilla, por la que nos asomamos y, viendo que todo era arena, el agua corría transparente por la misma. Esta vez no había agua, pero pudimos ver la profundidad por la que viene el agua canalizada de las montañas y los lugares de extracción de la misma para su utilización.
Una cabaña o Haima en la que estaba el joven que nos ofreció un te bereber y unos pocos souvenir por si queríamos comprar.
Profundidad del pozo de donde extraen el agua
En un momento se desplazó de la carretera y fue a entregar ropa, calzado y lápices de colores a una mujer que, con sus dos hijos estaba haciendo la colada en un pozo de agua en medio de la nada
Paramos en un restaurante de la carretera para hacernos, en la terraza, unos tajines regados con "Coca-Cola", o sea vino del que habíamos comprado.
esta vez también incluía el postre
Parada para divisar la ciudad de Tinerhir y el bonito palmeral, que solamente vimos panoramicamente

LLegamos a las famosas Gargantas del Todra y aquí tenemos tiempo libre para pasear y visitarlas
En algunos lugares las gargantas sólo tienen 33 metros de ancho, pero cuentan con unos acantilados de más de 100 metros de altura a cada lado del río. El río se ha secado, dejando sólo la imaginación para imaginar las poderosas fuerzas de la naturaleza que una vez tallaron esta región
Muy conocidas por los escaladores españoles y franceses que vienen a disfrutar de su pasión
Nos quedamos en DAR AYOUR, donde Adil es muy conocido, dejando el coche en un garaje y yendo al hotel a tomar posesión de las coloridas habitaciones
y cenar un completo tajine




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