miércoles, 27 de noviembre de 2013

INDONESIA - JAKARTA - AMSTERDAM 23 Y 24-11-2013

Bueno, esto ya sueña a fin de viaje, o sea último día que tuvimos para hacer compras por la calle más famosa para ello y un paseo por alguna de sus calles.
Después de ésto, recoger las maletas, al bus y al aeropuerto, despedidas y los mejores deseos de viaje para todos. 
Y a deshacer lo que hicimos, Yakarta-Kuala Lumpur-Amsterdam-Madrid.
Llegada bien, dejar la maleta en consigna, un paseo por Madrid, comer en un restaurante portugués y para Valencia.
 

Me recoje Víctor a la llegada, le llevo a su casa, visitra a Rafa y Amparo y a casita. FIN
















viernes, 22 de noviembre de 2013

INDONESIA - MAKASSAR 22-11-2013


Hoy nos despedimos de este hotel y de esta importante población.

De regreso vamos a visitar otro importante cementerio de los Toraja. Esta vez es en tipo nichos, pequeños o grandes, excavados en la roca de una montaña rocosa, aunque igualmente colocan los muñecos representativos de las personas enterradas dentro de los mismos. Es un pequeño paseo que también aprovechamos para efectuar algunas últimas compras en esta zona y los últimos regateos por el precio.

Ahora nos toca deshacer el camino por el que vinimos y que tan tortuoso fue por las curvas, la velocidad y la noche, sobre todo para……….. Volvemos a parar en el restaurante de la zona alta del puerto, y ahora sí que vemos el paisaje y la famosa montaña con forma de “órgano genital femenino” y su hijo enfrente.

Proseguimos camino de bajada disfrutando de la vegetación y de las montañas que no vimos cuando hicimos este trayecto en sentido contrario. Efectuamos una parada “técnica” para visitar al Sr Roca, y cruzamos la puerta de entrada al territorio Toraja, en el que aprovecho para repartir parte de los últimos caramelos que me quedan entre los niños y niñas que salen del colegio, algunos de ellos muy pillos, ya que después de entregarle caramelos vuelven a adelantarme para que les dé más, pero un poco inocentes ya que me enseñan los que les he entregado anteriormente.

Una vez llegados al llano, los arrozales ya son extensos y paramos para probar, una especie de dulce que hacen con arroz y al que nos invita el guía.




Una vez, aposentados en el hotel, duchadicos, cambiadicos y limpios, nos dirigimos al restaurante del que nos habló Andrés para comer pescado seleccionado por nosotros y por un precio base. Aquí nos ponen calamares, gambas, bastantes cangrejos que están riquísimos, 3 tipos de pescado, uno de ellos con picante pero muyyyyyy picante.













Y de nuevo al hotel, para al día siguiente comenzar el regreso a España. Se nos está acabando

INDONESIA - RANTEPAO 21-11-2013



Hoy vamos a hacer otra caminata pero con distinto destino. Vamos a seguir disfrutando de las impresionantes  vistas de los arrozales hasta que lleguemos a un poblado, en el que nos facilitarán unos remos para hacer la aventura del rafting.

 
La bajada hacia las balsas es con mucha pendiente, por lo que tenemos que tener bastante precaución para no resbalar.    

 La senda entre los arrozales en esta zona es muy estrecha

 y con mucho desnivel, por lo que me espero para acompañar a María Jesús que lo necesita, además de que hay un búfalo con su cría cerca del paso y no se fía.


Seguimos bajando por la senda hasta que llegamos al río donde nos esperan con los botes ya preparados, en los que nos repartimos para, después de las correspondientes fotos, iniciar la aventura.

 

Aunque el trayecto no tiene complicación, es muy sencillo, hemos de ponerle algo de emoción, por lo que las 3 barcas tenemos algún percance o aventurilla. En la nuestra, en el primer rápido, mejor dicho en la primera ola, el efecto pliegue hace que yo caiga dentro de la barca, y que Jaume, al intentar ayudarme caiga fuera de la barca, pero sin ningún problema ni riesgo. Proseguimos el curso del río y cuando tenemos (o tienen) oportunidad de remojar a las otras barcas con el remo, sin dudar lo hacemos.


Antes de efectuar una parada técnica para comer en un tipo de playa del río, Andrés cae de la barca al agua, pero es justamente cuando tenemos que parar.
 



Otra de las barcas queda encallada en una roca y no va ni a la izquierda ni a la derecha, por lo que tienen de bajar todos de la misma y subirse a la roca para intentar sacar la barca hacia un costado. Nosotros lo observamos desde la distancia, ya que nuestro timonel  nos ha parado en un remanso del río a la espera del desenlace. De una orilla del río, los propios guías componentes de la barca, y de la otra, los de la barca que iba en cabeza y han vuelto por las rocas, les lanzan  cuerdas con la que desplazan la barca hacia una parte de la roca, para una vez sujeta cerca de la misma, subirse todos los componentes de nuevo y proseguir la aventura. 

La otra barca también se queda entre dos rocas y tampoco iba para adelante ni para atrás. También la resolución no tuvo consecuencias. En el último tramo vamos observando bandadas de patos, que a medida que vamos a llegar a ellos, se desplazan nuevamente otro trecho, hasta que una de las veces el vuelo lo efectúan hacia la parte superior del río, con lo que los perdemos de vista

Otra vez tenemos suerte. Llegados al final del tramo de rafting, y una vez en la casa que vamos a cambiarnos de ropa, comienza a llover, pero ¡!! Ya estamos en seco¡¡¡¡

De regreso al hotel que estábamos, y para esta noche, Andrés y yo hemos reservado la comida que no pudimos deleitar en el funeral: la caña de bambú rellena. Aunque me comenta Andrés que no tiene nada que ver con la que ofrecen allí; ésta resulta seca y la otra está más jugosa.



 

También probamos la carne de búfalo, que efectivamente está rica, aunque me gustaría menos hecha.
 Asimismo compartimos una carne de búfalo que, según el nombre en la carta, parecía un hojaldre, aunque son patatas cortadas muy finas y muy pequeñas.

INDONESIA - LIMBONG 20-11-2013


Tal como ayer, hemos dado cuenta de un buen desayuno aunque a la salida del hotel no estaba el dueño pavoneándose con su JEEP. 

Hoy salimos hacia otro cementerio de los Toraja. A la llegada vemos como están sembrando un arrozal y distintamente a otros que están con agua, éste está prácticamente sin agua pero con la tierra totalmente barro, de manera que cada paso que tienen que dar, se hunden hasta la rodilla, y hay que tener en cuenta que el campo no es pequeño.

Primeramente nos acercamos a un poblado en el que tienen las típicas casas de los Toraja, dispuetas en 2 hileras de 10, unas enfrente de otras por su puerta de entrada; a la entrada de cada una de ellas tienen colocadas cornamentas de búfalos, unas más arriba de las otras, con un significado que indica que cuantas más tienen, más adinerada es la familia, lo mismo que los laterales de las viviendas en los que tienen colocados las mandíbulas.

La construcción está hecha con una base de troncos de madera hacia arriba, para dejar la parte baja libre, y la parte de la vivienda en alto, terminada con un tejado formado por cañas de bambú del mismo grosor y varias capas de ramas arriba para que resbale el  agua, aunque con el tiempo, el polvo se deposita en la parte superior y algunas semillas también, con lo que crece un tipo de hierba parecida a los helechos.

Se va a celebrar próximamente una semana del turismo, por lo que anticipándose, un grupo de 6 mujeres jóvenes, ataviadas de dos en dos con unos trajes muy bonitos y de vivos colores, nos deleitan con unas danzas de la zona.

Seguimos camino y nos dirigimos a un cementerio de los Toraja, en el que la primera tumba que vemos  está hecha como si fuese una casa, pero más pequeña, con dos muñecos en lo alto



 de la entrada simulando los personajes enterrados dentro, con sus propias ropas, gafas, sombreros, zapatillas y resto de indumentaria.
En la entrada de una de las viviendas nos sirven la cena, la que depositan en una mesa y nos vamos sirviendo, unos sentados y otros de pie. Carmelo decide dormir en el suelo en la entrada, para lo que se fabrica un “avisador” para caso de que entre algún animal. Seguimos y en esta zona el cementerio es más antiguo. Aquí las los ataúdes están colocados encima de traviesas de madera que introducen en agujeros hechos en la pared. Otros ataúdes, unos con forma de cabeza y cuerpo de búfalo o con otras distintas formas, están esparcidos por el suelo. También hay excavados algunos nichos en la roca de la montaña.






De vuelta nos hacemos con una “Draft Beer” de la marca “Bali Hai” que por cierto esta mejor que las otras
Nos llevan hacia unas montañas, en las que vemos algún río tipo a Pirineos, de los que transportan troncos por el caudal del río, allí se llaman “navateros” aunque desconozco como se les denomina aquí.
Vamos a comenzar una caminata por la montaña, entre arrozales, que nos llevará a una  aldea donde pernoctaremos. Para ello, gente del grupo, pagando una módica cantidad que negocia Andrés (al que se le ve molesto porque le piden más de lo que está acostumbrado a pagar, y no le gusta que se aprovechen) va a dejar las mochilas para que las transporten unos jóvenes lugareños con sus motos, de esta forma la caminada se hará más sencilla.
Ni que decir tiene que somos el centro de las miradas de todos los estudiantes que, acabando de salir del colegio, pasan por nuestro lado y les damos caramelos y alguna otra chuchería que llevamos. Tenemos que cargar con la comida que nos ponen en unos recipientes de plástico y que daremos cuenta de ella en un poblado del camino.
La caminata es una delicia por la poca dificultad y el paisaje que tenemos a nuestro alrededor, observando básicos juguetes como una rueda con la caña de bambú, y una máquina manual para desgranar el café.


 Pasamos por varias aldeas hasta que llegamos a una en la que están tejiendo un tipo de alfombras con fibra vegetal, y es donde vamos a comer, teniendo a los gallos, gallinas y polluelos prestos a devorar cualquier migaja que se nos cae.
Seguimos camino y seguimos disfrutando de los bancales de arrozales, unos sin y otros con agua, con el pozo en el centro para que los peces que tienen, siempre tengan agua.
Una vez llegamos al poblado, todos los niños se acercan y alejan jugando a su forma con nosotros. Alguno, un poco menos niño, saca una pelota hecha con una especie de mimbre, pasándosela de unos a otros intentando que no llegue al suelo, cosa que a veces ocurre, y que Carmelo que se encuentra en forma y con ganas les acompaña en el juego.
Un poco más tarde van apareciendo otros jóvenes, en este caso con gallos, a los que tocan, acaricias, los dejan en el suelo, los suben de las plumas de la cola, los vuelven a acariciar hasta que dos de ellos se predisponen a poner un gallo enfrente del otro acercando y alejándolos.
Inevitable, van a hacer que se peleen. En efecto, los sueltan y comienzan a intentar picotearse el uno al otro y el otro al uno, o a tentarse con movimientos rítmicos de atrás-adelante, atrás delante con la cabeza, y poniendo las plumas del cuello más huecas para intentar amedrentar al contrario.
Habitación de las chicas
Luego nos indican nuestros aposentos en las típicas viviendas de ellos, por lo que nos repartimos entre dos viviendas; en una habitación estamos Heidi, Andrés y yo, en la otra un grupo de chicas y el resto en la otra vivienda.
En la entrada de una de las viviendas nos sirven la cena, la que depositan en una mesa y nos vamos sirviendo, unos sentados y otros de pie. Carmelo decide dormir en el suelo en la entrada, para lo que se fabrica un “avisador” para caso de que entre algún animal