Hoy también ha tocado madrugar, ya que sabíamos que hoy íbamos a tener la gozada de subir el volcán IJEN, por la cara Este.
Así es que nos recogen en 4x4 para dirigirnos a Paltuding, por la cara este del volcán, en una comitiva que parece un rallye, además al ser de noche, las luces brillan con intensidad, y parece que la luz de frenada que llevan en la parte central y abajo en la zona
de tal forma que parecen los turbo de los
formula 1 en plena competición.
La información que tenemos es que la subida son unas 2 horas, un poco dura, exigente y que luego se puede bajar al cráter del volcán, donde hay un lago de aguas azules sulfurosas y donde extra el el azufre para toda la isla, que unos porteadores locales suben a la cima y bajan a la baso, con unos 80 o 90 Kg de peso cada uno.
Aunque hemos salido con 15 minutos de retraso,
esperemos no necesitarlos luego para disfrute en la zona del cráter o en los miradores.
Tal como quedamos la noche anterior con Carmelo Pradel (el de Huesca, que vive en Ainsa), somos los que mas en forma estamos, comenzamos a subir juntos y Alicia, que esta mañana no lo tenía muy claro, pero que también está fuerte.
El inicio de la andadura comienza a las 06:30 de la "matina" y con buen ritmo comenzamos las rampas, en principio con una pendiente normal pero que pronto se pone con un desnivel fuerte. Esta lloviendo y por una parte se agradece ya que no tenemos tanto calor, pero no tenemos tantas vistas al estar cubierto. Ha ocurrido lo contrario que con el volcán Bromo, allí esperábamos frío e hizo calor, y aquí esperábamos calor y hace fresco.
La senda es ancha, con arena negra volcánica y se nos ha unido un "sherpa", uno de los que hacen de guía para enseñarte el camino, el cual, ya nos ha informado Andrés esta mañana, no tiene pérdida, pero se acopla y algo le caerá.
El paraguas que compré viene de maravilla, ya que me protege del agua y no me da calor como sería en el caso de llevar chubasquero. Llegamos a la cima a las 07:30, o sea, en 1 hora, y el espectáculo vuelve a ser grandioso y diferente.
La parte izquierda del cráter, donde hay una senda para ir a uno de los miradores, es una pared de roca agrietada por el efecto de la erosión provocada por las aguas, el viento y el frío.
Abajo, al fondo se divisa un poco el color turquesa del lago, tapado en parte por una fumarola amarilla incesante, producto del vapor del azufre, solidificado como apreciamos en el cargamentoaparcado en un lateral de la senda, compuesto por dos cestas
Se adivina facilmentre la senda de bajada a la mina y al lago de la caldera, por pequeños escalones en piedra pequeña entre grandes rocas; escalones que tienen que para dar pequeños pasos, ya que cargados con semejante peso y calzados con botas de goma, no pueden ser de otra forma.
Iniciamos el descenso a la mina de azufre por el sendero inequívoco, comprobando que la fumarola va unas veces hacia un lado
con lo que la aproximación va a ser difícil, porque tal como nos han anticipado, si entras en la nube te da una sensación de que no puedes respirar, como si no hubiese aire.
hacia un bidón (de los tipo gasolina) con un orificio rectangular de unos 25 x 15 cm., del que se desprende a mucha presión el gas que forma la fumarola, y que ahora viene hacia nosotros,
por lo que tenemos que retroceder lo suficiente para evitar sus efectos, que afectan más a Alicia y Carmelo (están más cerca) y yo me pongo el pañuelo rojo a modo de "pistolero" para aminorar los efectos, y resulta efectivo.
Volvemos a acercarnos al lugar del bidón y vemos el suelo amarillo intenso con algunas vetas de un anaranjado potente, casi rojo, que sale de otros conductos de tuberías.
Se aproxima uno de los porteadores y con una barra de hierro, rompe la costra que ha formado el azufre líquido al contacto con el aire, y va sacando grandes bloques como de 50 x 15 o 20 cm, según zonas.
Va provisto de un filtro bucal, pero me da la impresión que lleva múltiples utilizaciones efectuadas y que además se enrolla un suéter o tejido de lana alrededor de la mascarilla y su cuello.
Una vez cargadas las cestas, se quita las botas y lleva unas telas (no son calcetines) enrollados a los pies para que le ajuste a la bota y no le resbale el pie dentro.
Nos hacemos foto y, aunque nos habían dicho que con 2.000,- pichurrines iban contentos, este pide 10.000,-
El guia local que ha bajado con nosotros, coge una lata de hojalata,
Vemos esparcidos por la zona, restos de demostraciones efectuadas anteriormente, con diversos tipos de moldes de plastilina, como el pato Donald, monos, tortugas, etc., y cojo varios trozos para repartir entre la gente que no ha bajado.
| Le vuelvo a ver a la bajada |
Cuando llegamos arriba, ya está el resto del grupo, pero...... mala suerte, esta lloviendo y la nube o niebla, impide ver el lago. Nos hacemos una idea con las fotos que nos enseña Andrés de anteriores ocasiones y parece muy bonito. En un día claro podríamos haber visto otros grandes volcanes como el UNUNG RANTE y el GUNUNG PENDIL, y los grandes cafetales del mejor Arábiga de Asia, pero lo dejamos para otra ocasión.
Así es que regresamos al PONDOK BUNDER, el chiringuito donde está la romana de pesaje de las cestas de azufre.
Cada uno que llega, hacemos apuestas a ver cuanto pesa su cargamento, y normalmente hoy van por los 78, 75, 78, 80 KG
Hacen varios viajes de subida de la mina al pesaje, para luego hacerlos del pesaje a la base. Preguntamos por que no utilizan burros o caballos y, lo mismo que con las tortugas, no nos aclaran mucho; que si se mueren, que si es porque es Parque Nacional y autorizan las extracciones pero con el sistema antiguo, en definitiva que no sabemos muy bien el por qué?
De regreso breve parada para admirar los helechos gigantes, convertidos en verdaderos árboles.
Hacemos vuelta y una vez recogido el cargamento de maletas y mochilas, de nuevo viaje. Esta vez nos dirigimos a tomar el ferry para desplazarnos a Bali.
tenemos los billetes de paso al pasaje del ferry, dirigirnos al mismo.
La subida al ferry la efectuamos cuando ya casi están subiendo la compuerta de entrada de vehículos, de hecho, una furgoneta tiene que echar marcha atrás porque no cabe, y nosotros dejamos las maletas entre los coches amontonadas, de tal forma que varios compañeros tienen que "entrar" al barco empujados por la subida de la compuerta.
El trayecto es corto, pero, debido a las maniobras y esperas que tiene que hacer, tarda mucho
tiempo.Al desembarco nos recoge un minibus y nos traslada hasta el hotel en la playa de PEKUTATAN. Abandono de las maletas en la habitación y corresponde un baño en la piscina, ya no se si por necesario o por hacer algo distinto durante las últimas horas de trayecto, de todo viaje, todo viaje. ¡¡¡Que gusto!!!! Aunque la habitación está fenomenal,
Para cenar comparto con Carmelo una fuente de productos del mar, gambitas, calamarcicos, tuna, y como dice Carmelo (muy expresivo él) ¿y tu no te lo harías entero? Y tiene toda la razón, lo compartimos pero nos lo haríamos entero.
Velada nocturna en una terraza, esta vez con Gin-Tonic, o piña colada (Carmelo), comentario para el día siguiente y como la gente está cansada, decide acostarse o caminar por la playa, que también es muy relajante. Me decido por escribir e intentar subir foticos.
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