Nos levantamos a las 5:45, ya que a las 6:30 hemos de tomar
el autobús de línea que va en dirección a Quito, para bajarnos en la “Y” (aquí
se dice “Ye”), que es el desvío de la carretera principal para llegar a Mindo.
Para sacar el billete o boleto a Quito, has de apuntarte en la lista de
asientos que te dan antes de pagar los 2,50 $ que cuesta el billete y en el que
te indican el número de asiento, ya que luego (y sucede) has de sentarte en el
que te corresponde.
Al llegar a la Ye, nos bajamos y le pagamos 50 centavos cada
uno al cobrador, no antes de bajar. De aquí tomamos la carretera a la izquierda
(tal como sales de Mindo), que es de bajada, para dirigirnos a una hacienda
llamada Mindo Lindo, bajando a la derecha, un lugar con unas 7 hectáreas de terreno de
bosque secundario, y donde podremos (con un poco de suerte) hacer avistamiento
de aves.
A la llegada nos atiende el dueño de la hacienda cobrándonos
lo que tienen estipulado y que son 5 $ por persona, en el que está incluido un
café, y nos informa que la ornitóloga es
su esposa. Nos invita a entrar y preferimos quedarnos en el jardín, en el que
tienen 4 bebederos
de colibríes pletóricos de estos pájaros.
Ya observamos que
hay distintas especies pero Víctor ya se
percata de más; se presenta Haike, la ornitóloga, quien nos saluda y nos
invita a tomar un té casero de hierbas de la propiedad que, aunque en principio
solicitamos tomarlo fuera, nos percatamos de que la terraza donde vamos a
tomarlo está justo enfrente de los bebederos y decidimos tomarlo arriba.
El té esta delicioso y calentito y la señora, además de
invitarnos a registrarnos en su libro de visitas, por ser los primeros del año
2014,nos informa de que el primero no paga así es que nos devuelve 5 $.
Estamos observando las nuevas especies y preguntándole por los nombres, características y todo lo que se nos ocurre ya que, como ocurrió con Rotni, ella disfruta con lo que es su pasión, y se nota.
Estamos observando las nuevas especies y preguntándole por los nombres, características y todo lo que se nos ocurre ya que, como ocurrió con Rotni, ella disfruta con lo que es su pasión, y se nota.
Nos quedaríamos toda la mañana viendo los colibríes, pero
tienen un circuito por la propiedad que vamos a recorrer y hay que hacerlo.
Nos
enseña el principio de la senda, solicitándonos que abramos los ojos a todo,
enseñándonos unas hojas que vistas normal son igual que las demás, pero que,
dándoles

la vuelta son preciosas y no había visto nada igual.
la vuelta son preciosas y no había visto nada igual.
El sendero es por un bosque húmedo,
y al final del mismo
reconocemos que no hemos hecho muchos avistamientos de las aves que hubiésemos
querido, pero así es la vida.
Regresamos a la casa, en la que están un joven
alemán (haciendo intercambio), una de las hijas de los dueños y una amiga de los mismos. Seguimos viendo
los colibríes y Víctor intentando secar al sol la lente del objetivo de la
cámara, ya que creemos que, debido a la humedad, se ha empañado y no puede
hacer fotos. Al final les pide un
secador de pelo y con esto lo soluciona.

Nos despedimos de la tan amable
Haike
y comenzamos el regreso a Mindo, unos 6,5 km de carretera aunque son
hacia abajo, pero son de asfalto. Llegada a Mindo, duchita y a comer, aunque el
restaurante de ayer permanece cerrado, y nos decantamos por uno que hay gente
lugareña y en el que damos cuenta de: 2 platos de caldo de pollo con una
verdura que no sabemos que es, pollo con
acompañamiento de arroz, lentejas y para mi filete a la brasa, con la misma
guarnición, regado con una Inca (algo que parece
sabor gominola, con gas) y una Pilsener,
en total 16 $.
en total 16 $.
De regreso al hostel, intento
llamar a mami, Teodora, varias veces, pero el internet que hay aquí no tiene
mucha calidad y no puedo hablar. Tampoco puedo mirar el tiempo ni el blog.
Descansamos un ratico y vamos a informarnos de los autobuses de regreso a
Quito, información del “concierto de ranas” y del avistamiento de mañana.
Al regreso pasamos por el
Descanso, para hablar con Rotni sobre el día siguiente y tomar un café, pero está
muy ocupado y de momento no podemos hablar con él. Si lo hacemos con uno
canadiense que vive aquí y que tiene experiencia en Islas Galápagos y nos da
consejos, mientras vemos el cortejo de un colibrí macho a una hembra.
¡¡¡¡¡Fabuloso!!!!!!!!!!!!! (no os lo puedo poner porque tiene mucha capacidad, pero quien quiera ya lo enseñaré)
Al final hablamos con Rotni, y
quedamos para el día siguiente a las 6 de la mañana en el Descanso, para ir a
hacer el Yellow House y nos cobrará 40 $, 10 $ por cada uno, y tendremos que
pagar 5 que cobran en la hacienda.
Una vez en el hostel, Víctor
decide irse a dar una vuelta por el itinerario que no hemos hecho y yo me
encargo de hablar con Pancho y su hijo, para lo que me dirijo al hotel donde
están ellos, que van a cenar ya que no han comido mucho y quedamos para el día
siguiente, y me entregan un regalo para Víctor, una pluma de un colibrí que se
les ha metido en la habitación y no sabe salir, y en el trámite de cogerlo para sacarlo fuera, ha
perdido dos plumas.
Me desplazo hasta el hotel
Quetzal, ya que indican en la Lonely Planet que el brownie de chocolate (cuesta 2,75 $) que
hacen está delicioso, para preguntar hasta que hora sirven cenas por la noche,
y, cuando me dicen que hasta las 20:00, desisto de la empresa y cenaremos en otro restaurante. Una vez en el
hostel, visito el jardín de orquídeas y luego intento conectarme de nuevo a
internet, pero sigue el mismo problema.
Escribo un rato en Word para luego pasarlo al blog y, cuando Víctor está preparado nos vamos a cenar, hoy en el Tigrillo, una pizzería con horno de media luna.
Escribo un rato en Word para luego pasarlo al blog y, cuando Víctor está preparado nos vamos a cenar, hoy en el Tigrillo, una pizzería con horno de media luna.
Nos tomamos: sopa del día y de 2º
Tilapia (un pescado), con arroz, lentejas para Víctor, y yo pido
sopa del día y de 2º, churrasco con patatas, que lleva 2 huevos fritos y una cerveza, todo
por 14 $.
Al hostel y a intentar dormir
1 comentario:
¡Qué bueno todo lo que cuentas! Ya veo que has localizado los floripondios, daturas en España. También que de comer no os falta. Besitos.
Publicar un comentario